El Sembrador
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CORRIENTES
El abuso sexual en la infancia
¿Está bien que una hija vea el cuerpo desnudo de su padre?
 
Hace poco tiempo en una página de Facebook vi a una niña de 3 o 4 años en una bañera junto a su papá y los dos estaban totalmente desnudos (sin ningún tipo de ropa). Entonces me pregunté:
¿Qué dice Dios a través de la Biblia sobre que los hijos vean la desnudez de sus padres?
Génesis 9:22 “Cam vio la desnudez de su padre, y le contó a sus hermanos, entonces dos de ellos, tomando ropa sobre sus propios hombros la pusieron y andando hacia atrás, lo cubrieron y al despertar Noé supo lo que había ocurrido y maldijo a Cam”.
Levítico 18:6 “Ningún varón se llegue a su parienta próxima alguna para descubrir su desnudez”.
Levítico 18:7 “La desnudez de tu padre, o la desnudez de tu madre, no descubrirás…
Eso hizo que pensara en el abuso, qué es realmente y en qué consiste. La definición del diccionario dice “abuso”: acción y efecto de abusar y este último término:
usar mal, excesiva, injusta, impropia o indebidamente algo o alguien.
La psicología ofrece varios tipos de ayuda para el niño abusado e inclusive enseña como detectar esta situación.
Los síntomas más frecuentes son miedo, culpa, vergüenza y sentimientos negativos hacia las demás personas, razón por la cual se hace muy difícil que el niño/a cuente.
El 70% de las personas con trastornos graves de personalidad han sufrido abuso sexual en la infancia y el daño psicológico que se produce es extenso porque es acumulativo, ya que tarda varios años en reconocerse.
Otro indicador específico es la presencia de prácticas o conductas sexualizadas que no corresponden a su edad. Ejemplo: erotización indiscriminada, entre otras.
¿Dónde actúan los abusadores?
Hoy, podemos afirmar que Internet es el principal vehículo que utilizan para captar a sus víctimas. El otro, aunque parezca mentira, es la escuela. Muchas de estas personas se dedican a la docencia para entrar en contacto con los niños, seleccionarlos y luego seducirlos o forzarlos. La salida del colegio o los parques, también son ámbitos propicios porque permiten hacer un seguimiento, saber si andan solos y cuáles son los estímulos a los que responden favorablemente. Luego viene el más grave, que es el propio domicilio.
Lamentablemente en un muestreo reciente de 48 casos detectados, se comprobó que en 11 de ellos, el abusador fue el padre; en 4 fueron parientes; en 17 conocidos de la familia; y en los otros 16 no se pudo determinar porque los niños no contaron.
El factor emocional es uno de los principales indicadores y obstáculos para que la víctima narre lo sucedido. Es por eso que la mayoría de las veces las consultas a los profesionales son por síntomas inespecíficos y cuesta muchísimo que el chico lo confiese.
¿Qué podemos hacer los padres?
Hace tiempo tomé un curso sobre este tema y recuerdo que se hacía hincapié en la información segmentada de acuerdo a las edades.
18 meses- Enseñar al niño los nombres apropiados de cada parte de su cuerpo.
3-5 años- Señalar a su hijo las “partes privadas” y educarlo para decir “No” a cualquier oferta sexual.
5-8 años- Explicar qué debe hacer para mantener su seguridad lejos de casa y la diferencia entre el cariño bueno y un cariño malo. Alentarlo también a contar todo aquello que lo atemoriza.
8-12 años – Indicarle las reglas de conducta sexual aceptadas por la familia.
13-18 años – Informarlo sobre el cuidado personal. Explicar las consecuencias de la violación, las enfermedades sexuales y el embarazo indeseado.
 
Liliana Alegre
Agente de invertención en Maltrato y Abuso Sexual Infantil
Master en Estética y SPA
Miembro de la Iglesia Evangélica Filadelfia de Corrientes
Autor: Liliana Alegre