El Sembrador
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EL TRIUNFO DE LA PERSEVERANCIA EN EL CHACO
Aurelio Díaz logró la hazaña: se convirtió en el primer diputado provincial del Partido Obrero
Lo conocí en septiembre de 1999, cuando volvía a la redacción del diario La Voz del Chaco después de hacer una entrevista.
Al llegar a la plaza 25 de Mayo vi que en la vereda de ANSES, había un grupo de gente quemando cubiertas y realizando una protesta. Me acerqué para ver qué sucedía y en medio de los manifestantes había un hombre que llevaba la voz cantante y reclamaba que a un grupo de trabajadores despedidos se le pagara el subsidio de desempleo que se había comprometido a abonar el director del organismo Roberto Satina un día antes y no había cumplido. Inmediatamente después llegó la Policía y le transmitieron que por orden de la jueza de Instrucción debía abandonar el lugar porque estaba cometiendo un delito, a lo que respondió: “delito es hacer venir a un desocupado para pagarle un subsidio y no cumplirle”. La conversación fue subiendo de tono hasta que el oficial a cargo del operativo se comunicó con la magistrada y le dijo que ya había llegado la prensa. Ahí parece ser que la jueza reconsideró su posición y la amenaza del desalojo no se cumplió.  Cuando me retiré del lugar le pregunté cómo se llamaba y me dijo Aurelio Díaz.
Después me enteré que era obrero de la construcción, había estado preso en la época de la dictadura y en ese tiempo militaba en las filas del Partido Comunista.
Hice la nota pero el ejemplar nunca salió a la calle, semanas después vino a verme a la redacción en su bicicleta y me trajo la lista de los deudores del Banco del Chaco que lo habían hecho quebrar. Nadie tenía esa información.
La noticia dio que hablar porque allí figuraban funcionarios de gabinete del gobernador Angel Rozas y empresarios muy conocidos, algunos de ellos de la industria del calzado que tenían zapatería en Resistencia y Corrientes.
Poco tiempo después denunció al gobierno provincial ante la Auditoría General de la Nación y me trajo el texto de la denuncia. Allí el jefe de redacción permitió que la publique.
Más tarde se convirtió en el secretario de prensa del Movimiento de Desocupados General San Martín, cortó la ruta 11 en varias oportunidades y la 16 en el acceso al puente General Belgrano. En cada oportunidad, me avisaba lo que iba a hacer y el reclamo era siempre el mismo: pan, trabajo, vivienda y asistencia sanitaria para los excluidos del sistema.
Su figura iba creciendo y despertaba polémica, pero todos lo respetaban y reconocía su valor y honestidad.
Los funcionarios comenzaron a inquietarse y para desarmar su grupo de seguidores, retrasaron los pagos de los programa sociales que se vieron obligados a crear por su lucha. Eso hizo que el gerente del Banco Nación, le dijera un par de veces que no había llegado el dinero y cerrara las puertas. A lo que Aurelio respondía encimando cubiertas y rociándolas con combustible y en ese momento, “misteriosamente” aparecía el dinero.
Un día se presentó en la sede del Programa de Acción Solidaria de la provincia del Chaco con todos los beneficiarios y ante la falta de pago y de respuestas precisas, decidió junto a otras personas tomar la sede del lugar. “Acá no entra ni sale nadie hasta que no aparezca la plata”, advirtió. La tensión fue en aumento y como el dinero no apareció, resolvió cruzar la calle, introducirse en la vía y parar el tren que venía de Fontana a Barranqueras con trabajadores. Aquella escena fue brutal, nunca había visto algo igual, un hombre parado en medio de la vía ante un tren en marcha. El maquinista redujo la velocidad pero no se detenía y Aurelio permanecía inmutable. Cuando la distancia fue menos de 10 metros, con autoridad le ordenó al maquinista detenerse y éste viendo que Aurelio Díaz no cedía, frenó a centímetros de su humanidad.
Al otro día lo felicité por estar dispuesto a entregar su vida por una causa y me respondió “no miraste bien porque si lo hubieras hecho, te habrías dado cuenta que no me entraba un alfiler”.
Pasaron muchos años, la actitud fue siempre la misma y al final tuvo su premio. El pueblo del Chaco reconoció la integridad de su lucha y lo convirtió en el primer diputado provincial del Partido Obrero en la historia de la provincia.
Desde este humilde periódico, saludamos la decisión de la ciudadanía y recordamos una palabra que escuchamos hace pocas semanas “la perseverancia es algo espiritual que tiene premio de parte de Dios”. Y lo tuvo, felicitaciones Aurelio y mucha suerte.