El Sembrador
Los que siembran con lágrimas, con regocijo segarán. Salmos: 126:5
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¿Qué es el Evangelio?
Poder de Dios para dar al hombre un corazón nuevo, limpio y puro. El ofrecimiento es para hoy, mañana puede ser tarde.
 
La palabra evangelio significa “Buenas Noticias” y quiere decir que Jesucristo, el Justo, el Hijo de Dios, “murió por nuestros pecados”, “y que resucitó al tercer día”. ¡El Señor volvió a levantarse de la tumba, triunfante sobre todos sus enemigos!, y está vivo para siempre. 1 Corintios 15: 1-4.
El Evangelio “es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree”, Romanos 1:16. Ese poder nos perdona de todos nuestros pecados, nos libra del pecado presente y nos da fuerzas para vencer el pecado en el futuro.
La condición pecaminosa del hombre siendo universal, demanda un cambio igualmente profundo: nada menos que el nuevo nacimiento para obtener la salvación.
La Escritura declara explícitamente que todos necesitamos nacer de nuevo; el lenguaje del Señor Jesucristo es al respecto imperativo:
• Juan 3:3 “Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.”
No hay excepciones para esta regla, aparte del Salvador Jesucristo; no importa el sexo, la edad, posición social o condición, nada exime a una persona de la necesidad de nacer de nuevo.No hay sustituto para el nuevo nacimiento. Si uno no nace de nuevo, está perdido. Fallar en nacer de nuevo equivale a perderse.
• Jeremías 13:23 “¿Mudará el etíope su piel, y el leopardo sus manchas? Así también, ¿podréis vosotros hacer bien, estando habituados a hacer mal?”
• Jeremías 17:9 “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?”
 
Corazón nuevo
Solamente Dios puede dar al hombre un corazón nuevo, limpio y puro, y en esto consiste precisamente el nuevo nacimiento.
El evangelio es poder de Dios para llevar a cabo este cambio transcendental en la vida del ser humano que es la regeneración. Para nacer de nuevo el ser humano solo tiene que creer y recibir el Evangelio, la Palabra de Dios.
• Romanos 10:8 – 10 “…Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.”
• Juan 1:12 “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.”
Es importante no postergar la decisión por el Señor Jesucristo. El libro de Hebreos nos exhorta: “¡Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones!”
El ofrecimiento de salvación es para hoy. Mañana puede ser demasiado tarde. Porque después de la muerte ya no hay posibilidad de retorno. Hebreos 9:27 nos advierte: “Está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio.”
Escucha lo que dice Deuteronomio 30:19 “A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia;”
Muchos e importantes son los cambios que se operan en el ser humano cuando ocurre la salvación de tu alma y esta nueva vida espiritual, entre otros:
• El corazón es cambiado
• El odio al pecado se desarrolla y se fortalece.
• Crece el amor al Señor y su Palabra.
• La vida diaria es cambiada.
• 1 Corintios 6: 9-11 “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.”
Hay personas que no confían en Jesucristo y solo pueden esperar la condenación. Sólo quiero suplicarte que abraces el Evangelio de Jesucristo. Sólo a través de la fe en Jesucristo viene el perdón de los pecados y el estar bien con Dios.
“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús.” Romanos 8:1. Ninguna condenación para aquellos que creen en Cristo como su Salvador, sino gozo eterno, paz con Dios. Eso es el Evangelio.
Jesucristo murió con el fin de destruir el poder del pecado, de Satanás y de la muerte; “Oh muerte, yo seré tu muerte; y seré tu destrucción, oh sepulcro” (Oseas 13:14) y lo hizo a través del Evangelio.
“O haced el árbol bueno, y su fruto bueno, o haced el árbol malo, y su fruto malo; porque por el fruto se conoce el árbol. ¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca. El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas.” Mateo 12:33-35
 
Conclusión
Como cristianos vivamos separados del mundo e identificados con Jesús. Evitemos ser controlados por Satanás y sus “artimañas del error” (Efesios 4:14); y seamos dominados por nuestro Señor Jesucristo y su Palabra.
“La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales y alabando al Señor, dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.” Efesios 5:18-20.
 
José Maidana
Pastor de la Iglesia Bíblica de Asunción
República del Paraguay
Autor: José Maidana