El Sembrador
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FÓRMULA UNO, GRAN PREMIO DE MÉXICO
Hamilton logró su cuarto título y los segundos pilotos el podio
El mítico circuito que recuerda a los Hermanos Ricardo y Pedro Rodríguez (legendarios pilotos mexicanos de los años sesenta, muertos en su ley), fue escenario del cuarto campeonato del mundo de Lewis Hamilton, pero también tuvo premios para Max Verstappen, Valtteri Botas y Kimi Raikonen, segundos pilotos de los equipos Red Bull, Mercedes y Ferrari, que por primera vez en el año subieron juntos al podio.
La carrera fue vibrante desde la largada, y mediante una maniobra arriesgadísima Verstappen tomó la punta y relegó a Vettel y Hamilton, que luchaban por el campeonato, al segundo y tercer lugar.
Sucedió lo de casi siempre en estos casos, cuando el tercero superó al segundo el que quedó detrás lo tocó para no perder el título y ambos tuvieron que entrar a boxes y remarla desde el último lugar.
Eso provocó que tanto Botas como Raikkonen pudieran avanzar y llegaran a lo más alto del podio. También abrió la posibilidad de que el joven canadiense Lance Stroll (segundo piloto de Willams) terminara quinto, el francés Esteban Ocon (segundo piloto de Force India) sexto y Fernando Alonso, luchando con su Mc Laren, entrara en los puntos.
Fue una competencia muy entretenida gracias al incidente inicial y obligó a Sebastián Vettel a remontar posiciones hasta llegar al cuarto lugar que no le alcanzó para lograr su quinto título.
Hamilton tuvo que sufrir más y por muchas vueltas estuvo en el último lugar, algo impensado e incómodo para un piloto que tiene el mejor auto y está acostumbrado a ganar. Luego fue mejorando y terminó noveno, con esos dos puntos pudo llevarse el título pero en la conferencia de prensa posterior dijo sentirse horrible porque no esperaba festejar un campeonato sufriendo tanto y terminando tan atrás.
Seguramente el destino le hizo vivir una paradoja, para conseguir su cuarta corona tuvo que experimentar las vivencias de otros pilotos que siempre largan desde atrás, llegan hasta donde pueden y, a veces, apenas pueden puntuar.
Este tipo de lecciones suelen ser útiles para obtener la humildad que les falta a los grandes.
Algo está cambiando en la Fórmula Uno, esperemos que la próxima temporada y la que queda de este calendario, sigan por el mismo camino.