El Sembrador
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MUNDO EN GUERRA
¿Fundamentalismo o Neo Fundamentalismo?
Sepa cómo, cuándo, dónde y por qué se originó este concepto que divide culturas y civilizaciones, se lo acusa de ser el eje del terrorismo internacional y amenaza con destruir occidente.
 
Pocos términos han suscitado tanta controversia, confusión y espanto, como el que nos ocupa en este artículo. Se lo vincula con el extremismo, la violencia, el fanatismo religioso y se lo acusa de ser el eje del terrorismo internacional que amenaza con destruir occidente.
Ante imputaciones de semejante calibre, es menester preguntarse ¿cuál fue su origen? ¿cómo, dónde, cuándo y por qué surgió esta expresión que hoy tiene en vilo a buena parte del universo?
Para contestar estas preguntas debemos situarnos en lo que fue la última parte del siglo XIX y la primera del XX, en los Estados Unidos.
Por aquellos días, la influencia del liberalismo teológico[1] producido por el racionalismo (corriente filosófica que reduce todo a la razón y lo que ella no admite no puede ser creído) y la ilustración (movimiento cultural europeo que puso énfasis en el desarrollo de la ciencia y el arte para alcanzar el progreso), había desembarcado procedente de Inglaterra y Alemania, y comenzaba a hacerse sentir en sus escuelas e iglesias evangélicas.
La fuerza de este movimiento era tal que creó desconfianza en la revelación y autoridad de la Biblia, puso en tela de juicio puntos doctrinales como el nacimiento virginal de Cristo, su divinidad, expiación vicaria por los pecadores, resurrección y segunda venida.
Junto con estos ataques teológicos hubo también cuestionamientos científicos. La teoría de la evolución de Darwin, desarrollada a mediados del siglo XIX, comenzó a utilizarse para desacreditar la idea histórica y bíblica del hombre y el mundo.
Frente a tales críticas, nació el fundamentalismo para reafirmar ciertos puntos esenciales o fundamentales de la fe cristiana.
Conscientes que el liderazgo en las diferentes denominaciones se estaba rindiendo al liberalismo, el fundamentalismo combatió con conferencias anuales, escuelas y seminarios bíblicos conservadores y una nueva insistencia en la predicación y las misiones. Fue así que en 1909 apareció una serie de doce volúmenes titulada The Fundamentals (Los Fundamentos), que representó los intereses comunes de los defensores del cristianismo fundacional. Se escribieron noventa artículos, veintinueve de los cuales mencionaban la escritura como única fuente de autoridad. La obra vendió tres millones de copias[2] y su espíritu era sereno, decidido, pretendiendo sólo la reafirmación de las verdades fundamentales y con el único objetivo de preservar la identidad y los valores cristianos que siglos antes había reivindicado la Reforma.
Tamaña trascendencia y popularidad hizo que algunas congregaciones institucionalizaran el término al fundar en 1919 la Asociación Cristiana de los Fundamentales en el Mundo. Organización que contó con fuerte apoyo y adherentes en altos círculos sociales y gubernamentales, y reaccionó de forma militante contra la modernización tanto secular como religiosa[3].
Es importante aclarar que en ninguna de las publicaciones de esta última institución, ni en Los Fundamentos se planteó jamás ni la toma del poder, ni la creación de un estado religioso, ni ningún otro objetivo político y menos aún, la acción bélica para dirimirlo. Es más, la inmensa mayoría de las denominaciones evangélicas siempre sostuvieron la separación entre Iglesia y Estado, como una forma de respeto mutuo.
 
Mutación del término
Sin embargo, el devenir histórico y la capacidad expansiva del término lo han vinculado a otros movimientos religiosos (católicos, musulmanes, judíos, hindúes, etc.) que reaccionan ante la modernidad y la secularización de sus culturas.
Algunos son simplemente restauradores de la fe y buscan restablecer los preceptos y normas tradicionales mediante la educación, literatura y propagación oral de sus ideas. Otros, en cambio, van por más e identifican al adversario teológico como un enemigo al que hay que combatir y exterminar para alcanzar su objetivo. Estos últimos consideran indispensable el ingreso a la arena política para imponer de manera excluyente su concepción doctrinaria. Para lograrlo, buscan el control estatal y la metodología más frecuente es la acción militar que adquiere un efecto multiplicador a través de la prensa.
A este último tipo de fundamentalismo que excede el marco teológico, jurídico y normativo y pretende alzarse con el poder político para fundar un orden único que gobierne todos y cada uno de los aspectos de la vida humana, lo consideramos un nuevo fundamentalismo o fundamentalismo totalitario que supera ampliamente las raíces del original. Por tanto creemos que debiera llamárselo Neo-fundamentalismo por cuanto aporta un salto cualitativo al inicial que lo dota de otros componentes y lo enmarca en una lógica política, militar y cultural que lo diferencia absolutamente del primero.

[1] CONN, HARVIE. “Teología Contemporánea en el mundo”, publicada por Subcomisión de Literatura Cristiana de la Iglesia Cristiana Reformada. 1974    

[2] BASSETT, PAUL MERRITT “Fundamentalismo, Información de carácter general”. Publicado por CREER Fuente de información religiosa. http://www.mb-soft.com/believe/beliespa.html

[3] LA GUÍA DEL MUNDO “Fundamentalismo: una noción evasiva, un fenómeno global*”. Publicado por el Instituto del Tercer Mundo en Montevideo-Uruguay. Disponible en el sitio web: http://www.henciclopedia.org.uy/autores/Laguiadelmundo/Fundamentalismo.htm