El Sembrador
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BIOGRAFÍAS
¿Quién fue Manuel Belgrano?
Fue el creador de las primeras instituciones educativas del Virreynato del Río de la Plata y el promotor de la enseñanza escolar obligatoria. El primer economista que se dio cuenta que las materias primas no debían salir del país sin manufacturarse, participó en la fundación del primer periódico de Buenos Aires, tuvo un papel central en la Revolución de Mayo y sin haber hecho la carrera militar logró las gloriosas victorias de Salta y Tucumán que terminaron por expulsar al enemigo del país.
Su pensamiento y las victorias de Tucumán y Salta, lo convirtieron en el gran héroe de la independencia que tuvo la patria. Por ella sacrificó sus comodidades, vida personal, salud y posición económica (muy buena) a tal punto se quedó sin dinero que tuvo que pagarle con su reloj de oro al médico que lo asistió en su lecho de muerte[1].
Su nombre completo era Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano, había nacido el 3 de junio de 1770 en Buenos Aires y falleció en la misma ciudad, el 20 de junio de 1820[2].
Fue el primer economista que tuvo el país[3] y el primero que se dio cuenta que había que crear una marina mercante para evitar que el comercio dependiera de buques extranjeros. Del mismo modo fue pionero en advertir que “no se debía importar bienes de lujo ni todo aquello que pudiera producirse dentro del territorio nacional,”[4]que “las materias primas no debían salir del país sin manufacturarse y había que atraer las del extranjero para darles nueva forma y después venderlas”[5].
Además, fue quien impulsó la creación de las primeras instituciones educativas del Virreynato del Río de la Plata como la Escuela de Náutica, la Academia de Geometría y Dibujo, la Escuela de Comercio y la de Arquitectura y Perspectiva (1799)[6]; el promotor de la enseñanza escolar obligatoria que decretó el virrey Cisneros en 1810, el fundador de la Escuela de Matemáticas de Buenos Aires (costeada por el Consulado de Comercio, del que era secretario perpetuo) y de la Academia de Matemáticas de Tucumán para cadetes del ejército, en 1812[7].
También se dedicó al periodismo. Participó en la fundación del Telégrafo Mercantil (primer periódico de Buenos Aires que apareció en 1801), colaboró en el semanario de Agricultura Comercio e Industria que dirigía Hipólito Vieytes y creó el Correo de Comercio, que se publicó entre 1810 y 1811 “para abrirle los ojos a los paisanos”, como el mismo lo diría en su autobiografía que escribió en 1814[8].
Como político tuvo un papel central en la Revolución de Mayo de 1810, el Cabildo Abierto del 22 de Mayo y la Primera Junta de Gobierno, estuvo en el Congreso de Tucumán que decretó la independencia el 9 de julio de 1816 y cumplió funciones diplomáticas en Paraguay (1811) y Europa (1815).
Su improvisada vida militar comenzó en 1806 cuando el celo patriótico le hizo tomar las armas, sin haber recibido instrucción, contra la primera invasión inglesa y llegó a su punto máximo entre 1812 y 1814 cuando fue nombrado general en Jefe del Ejército del Norte. Allí con un ejército desmoralizado y deshecho, recibió la orden de retirar al pueblo jujeño hacia Tucumán y Córdoba; orden que en principio cumplió, pero al ser perseguido por las tropas realistas que habían ingresado al país desde Jujuy, desobedeció, reagrupó a sus hombres, los enfrentó y consiguió las milagrosas victorias de Las Piedras, Tucumán y Salta, que terminaron por expulsar al enemigo del país.
Aquella victoria fue tan gloriosa que Vicente López y Planes la inmortalizó en la segunda estrofa del séptimo párrafo del Himno Nacional (parte que no se canta) cuando escribió “Ambas Piedras, Salta y Tucumán” y luego “aquí el brazo argentino triunfó, aquí el fiero opresor de la Patria su cerviz orgullosa dobló”[9].
En síntesis: fue un hombre pensante, esforzado y muy valiente, un visionario que brilló en todo lo que emprendió porque tuvo iniciativa y determinación y estuvo dispuesto a pagar el costo que demandaban sus convicciones. Un ejemplo a imitar en todos los ámbitos, si queremos crecer y hacer de esta patria una gran nación.


[1] LUZURIAGA, ANÍBAL J. “Instituto Nacional Belgraniano”. Anecdotario. Robo de su reloj. Disponible en sitio web http://www.manuelbelgrano.gov.ar

[2] WIKIPEDIA, La enciclopedia libre. Disponible en sitio http://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_Belgrano

[3] GONZÁLEZ TORO, ALBERTO Y VILARIÑO, LAURA. “Belgrano el héroe que la historia olvidó”. Clarín.com. Disponible en sitio http://www.clarin.com/diario/2005/06/20/sociedad/s-02615.htm

[4] WIKIPEDIA. La enciclopedia libre. Op. Cit.

[5] INSTITUTO NACIONAL BELGRANIANO. “Máximas y Pensamientos”. Sus reflexiones. http: www.manuelbelgrano.gov.ar

[6] WIKIPEDIA. La enciclopedia libre. Op. Cit

[7] PELLINI, CLAUDIO. “Biografía de Manuel Belgrano Vida y Obra de Belgrano”. Disponible en www.portalplanetasedna.com.ar/belgrano.htm

[8] INSTITUTO NACIONAL BELGRANIANO. “Manuel Belgrano. Autobiografía. Primera parte”.

[9] MINISTERIO DE EDUCACIÓN DE LA NACIÓN. “Versiones del Himno Nacional Argentino”.http://www.me.gov.ar/efeme/diahimno/versiones.html